Últimas historias

  • Despedida de soltero

    Infidelidad, Voyerismo y Exhibicionismo. Una chica cuenta como la engaño su pícaro cuñado para aprovecharse de ella en una despedida de soltero

  • Despedida de solteros (II).

    Orgía. Sigue la noche para nuestra chica…y sus hombres

  • Mi padrastro y su despedida de soltero 3 y final

    Bueno, ya terminando la historia entre mi padrastro y yo …. Quiero agradecer los correos enviados y eso da a entender que mi historia que es completamente real les ha gustado .
    No es fácil la vida de un gay, mucho menos cuando uno empieza a descubrir lo complicado que puede ser . uno también se enamora, sufre y por supuesto que también disfruta de las aventuras que aparecen por el camino .
    Bueno …. Ahora paso a contarles el final de la historia entre Carlos (mi padrastro y yo ) .

  • mi padrastro y su despedida de soltero 2

    aca la segunda parte de la historia con mi padrastro .. y de como me di cuenta que ser gay tiene los mejores placeres del mundo .

  • mi padrastro y su despedida de soltero

    nunca pense que de hetero a gay hay un solo paso … y menos que mi primera aventura seria con el gran amor de mi madre .

  • La despedida de soltero

    Nosotros ya no podíamos más y empezamos a follarnos y chuparnos unos a otros, decidiendo retrasar el orgasmo hasta que Diana acabó con José y se tendió en la cama exhausta, momento en el que nos corrimos todos sobre su cara, obligando ella a José a que se la limpiara con la lengua. Hace unos […]

Los excesos que se cometen en las despedidas de solteros han sido la fuente perfecta para la consecución de toda clase de experiencias que por lo general se encuentran abonadas por el disfrute de placeres que supuestamente se terminarán con el matrimonio, pues predomina la idea de que casarse lleva a una monotonía que abarca la sexualidad y en consecuencia la vivencia de cosas nuevas.

Entre engaños, bromas y en definitiva con el consejo popular y bastante cierto de “nunca decir nuca”, la literatura fuera de lo convencional que da forma a este apartado, busca más que nada compartir un poco de esas cautivantes realidades y fantasías que se suscitan a partir de la noche antes de la boda, la cual como se hace evidente en todas las situaciones aquí planteadas puede salirse muchas veces de control.

Fetichismo e infidelidad en la despedida de soltero

Con el fetichismo como otra forma de placer donde se encuentra permitido excitarse por motivos un poco fuera de lo común, las situaciones bizarras pueden ser incluidas en estas fiestas organizadas por amigos que dejan ver su picardía al disponer todo para proponer al homenajeado estas alternativas, no podríamos olvidarnos por supuesto de la infidelidad, la cual suele estar muy presente en estas reuniones.

En este punto, es propio retomar un poco de los planteamientos acerca de la infidelidad los cuales abundan por todos lados, así pues, está claro que por un lado hay quienes insisten en que la monogamia no es algo natural en el ser humano y por consiguiente las relaciones extramaritales necesitarían de una mayor tolerancia; en el lado de la oposición se encuentra el sector que condena y rechaza este comportamiento al identificarlo como el causante de la finalización de millones de relaciones.

Lo que realmente ocurre en las despedidas de solteros

Por supuesto no todo pasa de la misma forma, están los grupos de amigos que salen a cenar, se toman unos tragos, bailan, bromean y ya está. Pero también están quienes en busca de sensaciones más fuertes contratan bailarinas para que se desnuden y se provocan unos a otros para que entre toqueteo y toqueteo las cosas suban de tono.

La originalidad de estas fiestas siempre se prestará para dar paso a deseos morbosos y aquello de animarse a romper reglas, de manera que son estos algunos de los ingredientes que configuran las relatos de este apartado, el cual por sus altas dosis de lujuria y desenfreno, pasa a ser uno de los preferidos por quienes al menos en su mente, ya han cedido a observar a su cuñada o cuñado considerando los diferentes atributos físicos que pudiese tener y que resultan más que suficientes para encender la llama y pasar una placentera sesión de masturbación.