Mi mujer es una puta muy especial. Parte 8


mi puta

Mi esposa Lucy y yo nos iniciamos en el mundo de los intercambios hace ya varios años Y hemos tenido diversas experiencias. La historia que hoy les cuento nos sucedió hace algunos meses. Lucia me llamó al trabajo por vídeo llamada desde una tienda de lencería y juguetes para adultos donde había ido a comprar algunas cosas para mantener nuestra relación encendida. Llevamos muchos años juntos, pero no me canso de admirar la belleza y sensualidad de esta mujer maravillosa, todavía me impresiona como el primer día en que la vi. Esa mañana estaba especialmente hermosa, tenia Un vestido muy corto y ajustado que dejaba ver su silueta impresionante. Comenzó mostrándome unos juguetes con el fin de excitarme y pedir mi opinión, Pero al final terminó escogiendo lo que ella quería, un vibrador doble que imita a la perfección la posicion de dos vergas cuando se introducen en la vagina y en el culo. Estando aún en la tienda me dijo: “No puedo esperar probarlo, creo que lo haré en el carro”, a duras penas podía contener mi excitación y le dije: “ No vayas a colgar esta llamada por nada, quiero verte usarlo”. Llegó al carro y se acomodó en el asiento trasero, las ventanas tienen un tinte pero no es el más obscuro, así que corría el riesgo de ser vista por alguien, pero la calentura Era más fuerte, se acomodó el vestido y pude apreciar cuán mojada estaba, poco a poco y gimiendo de Placer se introdujo una parte del vibrador en su vagina, mientras se terminaba de abrir el vestido y yo podía comprobar que no tenía ropa interior, jugaba Con sus hermosos pezones mientras seguía penetrando su coño con un movimiento rítmico y balanceado. Lucía gemía de placer sin tomar en cuenta que se encontraba en un lugar público, se contoneaba sensualmente y seguía apretando el ritmo, hasta que poco a poco comenzo a penetrar su culo con la otra parte del vibrador. Yo para ese momento estaba enloquecido en mi oficina, lo único que quería era correr a encontrarla y penetrarla salvajemente. Lucy, como cada mujer, sabe como seducir y llevar a un hombre hasta la locura, y lo disfruta mucho, así que luego de que alcanzó un orgasmo, me miró muy fijo y me dijo: “Esta noche quiero repetir la experiencia pero no con un juguete sino con dos reales“ . Me dijo que siempre había tenido la fantasía de follar con un desconocido, alguien con el cual no tuviéramos ningún vínculo emocional, solamente sexo y ya. Por supuesto la única regla sería usar protección.

Esa noche Lucy estaba espectacularmente sexy. Su cabello rubio y completamente liso caía sobre su espalda y sus ojos estaban hermosos. Sus labios carnosos y muy rosados contrastaban con la blancura de su piel. Un vestido ajustado y con un gran escote, completaban la visión de esta diosa que parecía sacada de una revista de modelos. Por varios minutos tratamos de decidir cuál sería el mejor lugar para visitar y terminamos coincidiendo en una discoteca y bar que está cerca de la playa. Cuando llegamos nos sorprendió encontrar mucha gente adentro. La música rugía estridentemente por los parlantes, La verdad, siempre nos ha gustado la tranquilidad y la buena música Así que estábamos a punto de marcharnos pero al mirar otra vez nos dimos cuenta que había mucha gente atractiva en aquel lugar, mientras tomábamos unos tragos enseguida pude notar a dos jovenes que no pasarían de los 21 años que no podían quitar la vista de Lucia. Los chicos seguían mirando furtivamente a Lucia, así que le pregunté que cual le gustaba y con una sonrisa descarada me contestó que los dos. Yo comenzé a ponerme nervioso Pensando en que la situación podría ser peligrosa, estos eran dos completos desconocidos y podría presentarse algún problema, pero Lucia estaba decidida y cuando algo se le mete en la cabeza, no hay poder humano que le haga desistir. No se si era por los tragos, pero estaba muy excitada, se reía y bailaba entre mis piernas muy sensual, mientras que miraba en dirección a los chicos sin ningún pudor. Al principio ellos miraban tratando de que yo no los viera, pero mientras más obvio se hacia que mi mujer los miraba, terminaron mirándola sin ningún reparo. Creo que se hizo tan evidente que Lucia los estaba seduciendo que no aguantaron más y se nos acercaron lo suficiente para que los invitáramos a la mesa. Resulta que eran dos gringos que venían desde Missouri para pasar unos días de vacaciones y tenían 22 y 23 años, eran amigos desde la escuela intermedia y parecían ser muy buenas personas. Seguimos conversando y riendo y poco a poco la conversación fue tomando una dirección diferente. Miami Es una ciudad muy liberal, es muy fácil encontrar personas de mente muy abierta que están listos para cualquier experiencia, pero por lo regular las personas que viven en los estados del norte son mucho más conservadoras, así que nos sorprendió cuando uno de los chicos nos dijo directamente que les había llamado mucho la atención la sensualidad de mi mujer y que si no habían malinterpretado las cosas, ellos habían sentido que había una atracción mutua. Mi mujer se sonrío y les dijo, la verdad hoy vinimos con la intención de divertirnos y pasarla bien y si ustedes están en la misma onda podemos pasar un rato muy agradable. Inmediatamente el ambiente cambió, los chicos estaban felices y decidimos retirarnos. Ellos se estaban quedando en un hotel que estaba cerca y nos invitaron a ir a su habitación, yo aunque un poco renuente acepté y en minutos estábamos entrando a su cuarto. Lucy se fue Al baño y nosotros nos sentamos a esperarla. Cuando por fin salió casi infartamos los tres. Estaba completamente desnuda y caminó hacia donde yo estaba, comenzó a besarme mientras yo apretaba esas nalgas impactantes. De pronto la viré de espaldas hacia mi y de frente a ellos para que pudieran contemplarla, ellos no podían dar crédito a sus ojos, yo masajeaba sus pechos con una mano y con la otra tocaba su coño que estaba muy mojado, los chicos no esperaron más, se acercaron y cada Uno comenzó chupar sus tetas al mismo tiempo mientras yo lamia su nalgas. Lucia gemía de placer mientras besaba sensualmente a uno y el otro seguía chupando sus tetas. Terminamos quitándonos la ropa y mientras ella se arrodillaba la rodeamos con las pollas, cosa que aprovecho para darnos una mamada espectacular. Comenzé a penetrarla Mientras ella seguía alternando sus pollas en la boca. A los pocos minutos me senté en una silla y me dispuse a observar cómo uno de los chicos la penetraba mientras lucia estaba apollada en sus rodillas y manos y seguía chupando la otra polla. El chico se movía muy duro y Lucy gemía de placer. Luego cambiaron de posiciones y así se prolongó por varios minutos hasta que uno de ellos no resistió más y acabó en el condon mientras gritaba. Me acerqué y seguí penetrandola, mientras ella seguía mamando la otra polla, Luego sin previo aviso comenzé a introducirla en su culo, a lo que ella reaccionó con un contoneo de sus caderas muy sensual, para ese momento el otro chico ya estaba de vuelta, así que se acomodó debajo de Lucy y comenzamos una doble penetracion que a Juzgar por los gemidos de placer de Lucy la disfruto mucho. Lo demás, prometo contarles en otra ocasión.

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